Cómo cambiar la IP del ordenador sin perder la conexión

4 de noviembre de 2026

Configuración de red en Windows. Permite cambiar IP ordenador, ver estado de conexión Wi-Fi y Ethernet, y acceder a opciones avanzadas.

Índice

Cuando una red deja de funcionar, aparece un conflicto de direcciones o necesitas que un dispositivo mantenga siempre la misma ubicación dentro de tu red, cambiar la IP del ordenador puede resolver el problema en pocos minutos. La clave está en distinguir entre la IP privada que asigna el router y la IP pública que ve Internet, porque cada una se modifica de una forma diferente.

La forma correcta depende del tipo de IP

  • IP privada: identifica tu ordenador dentro de la red doméstica.
  • IP pública: es la dirección con la que tu conexión sale a Internet.
  • Windows 11: permite elegir entre DHCP automático o configuración manual.
  • macOS y Linux: ofrecen opciones equivalentes desde los ajustes de red.
  • Privacidad: cambiar la IP local no oculta tu identidad en Internet.

Qué dirección quieres cambiar realmente

Antes de tocar nada, compruebo si el problema está en la red local o en la conexión hacia Internet. La IP privada suele tener formatos como 192.168.1.25 y la asigna el router mediante DHCP, mientras que la IP pública pertenece a tu conexión y normalmente la gestiona el operador.

Cambiar la dirección privada sirve para evitar conflictos entre dispositivos, acceder a equipos de la red o configurar una impresora, una cámara o un servidor doméstico. En cambio, modificar la pública puede ser útil para comprobar si una web bloquea una conexión, pero no convierte automáticamente el ordenador en anónimo.

Tipo de IP Dónde se utiliza Cómo suele cambiarse
Privada Dentro de casa, una oficina o una red Wi-Fi DHCP, configuración manual o reinicio de la conexión
Pública En los servicios y páginas de Internet Router, operador, VPN o conexión móvil

También conviene separar la IP del DNS. El DNS traduce nombres como una web en direcciones IP, pero cambiar el DNS no cambia la IP del equipo. Puede mejorar la resolución de dominios o solucionar ciertos fallos, aunque es una configuración distinta.

Cambiar la IP privada en Windows 11

Dejar que el router asigne una dirección nueva

Esta es la opción que recomiendo para la mayoría de los casos. Windows utiliza DHCP para recibir automáticamente la dirección, la máscara de subred, la puerta de enlace y los servidores DNS.

  1. Abre Configuración y entra en Red e Internet.
  2. Selecciona Wi-Fi o Ethernet, según la conexión utilizada.
  3. Abre las propiedades de la red activa y busca Asignación de IP.
  4. Pulsa Editar y selecciona Automático (DHCP).
  5. Guarda los cambios y desconecta y conecta de nuevo la red.

Si solo quieres renovar la asignación actual, abre el símbolo del sistema y ejecuta estos comandos:

ipconfig /release
ipconfig /renew

El primer comando libera la dirección y el segundo solicita otra al router. El resultado depende del rango DHCP disponible, así que no siempre recibirás una IP diferente. Si el router conserva la misma concesión, reiniciarlo puede ayudar, aunque tampoco lo garantiza.

Asignar una IP manual

La configuración manual tiene sentido cuando necesitas que el ordenador conserve siempre la misma dirección, por ejemplo para conectarte a un servidor local. En Windows, vuelve a Asignación de IP, pulsa Editar, elige Manual y activa IPv4.

Un ejemplo típico en una red doméstica podría ser:

  • Dirección IP: 192.168.1.50
  • Máscara de subred: 255.255.255.0
  • Puerta de enlace: 192.168.1.1
  • DNS preferido: 1.1.1.1
  • DNS alternativo: 9.9.9.9

Estos valores son solo un ejemplo. Debes adaptar el primer bloque a la red real del router y elegir una dirección que no esté siendo utilizada por otro dispositivo. Mi recomendación es reservar la dirección desde el router o escogerla fuera del rango DHCP para reducir el riesgo de duplicados.

Configurarla en macOS y Linux

Pasos en macOS

En un Mac, abre el menú Apple, entra en Configuración del Sistema y selecciona Red. Elige Wi-Fi o Ethernet, pulsa Detalles y abre el apartado TCP/IP.

En Configurar IPv4 puedes mantener la opción DHCP, pulsar Renovar concesión DHCP o elegir la configuración manual. Si introduces una dirección fija, también tendrás que indicar la máscara de subred y el router. Una combinación incorrecta puede dejarte conectado al Wi-Fi, pero sin acceso a Internet.

Lee también: Cerraduras inteligentes - ¿Son seguras? La verdad que nadie te cuenta

Opciones habituales en Linux

En distribuciones con NetworkManager, como Ubuntu Desktop, la ruta gráfica suele ser Ajustes, Red o Wi-Fi, configuración de la conexión y IPv4. Desde ahí puedes seleccionar automático o manual y rellenar la dirección, la puerta de enlace y el DNS.

En equipos administrados desde terminal, nmcli permite consultar las conexiones y cambiar sus parámetros. Primero identifica el nombre de la conexión:

nmcli connection show

Después puedes configurar una dirección fija sustituyendo los valores por los de tu red:

nmcli connection modify "Nombre de la conexión" ipv4.method manual ipv4.addresses 192.168.1.50/24 ipv4.gateway 192.168.1.1 ipv4.dns "1.1.1.1 9.9.9.9"
nmcli connection up "Nombre de la conexión"

Yo evitaría asignar una IP manual en una red pública, una residencia universitaria o una oficina sin conocer antes su esquema. Allí puede haber reglas internas, VLAN o controles de acceso que hagan que una configuración aparentemente correcta provoque cortes o conflictos.

Modificar la IP pública y mejorar la privacidad

La IP pública no suele cambiarse desde los ajustes del ordenador, porque la entrega el operador a través del router. Apagar el router durante unos minutos puede obtener otra dirección en conexiones dinámicas, pero el operador puede volver a asignar la misma.

Una VPN hace que los servicios de Internet vean la dirección del servidor VPN en lugar de la IP pública de tu conexión. Es útil para proteger el tráfico frente a redes Wi-Fi inseguras, pero debes confiar en el proveedor y entender que no elimina las cookies, las sesiones iniciadas ni las huellas del navegador.

Otra posibilidad es compartir Internet desde el móvil. En ese caso, el ordenador sale por la red del operador móvil y recibe una IP pública diferente. La contrapartida suele ser una conexión menos estable, límites de datos y una latencia mayor.

Método Qué cambia Limitación principal
Renovar DHCP IP privada El router puede mantener la misma
Reiniciar el router Posiblemente la IP pública Depende del operador y del tipo de contrato
VPN IP visible para Internet No proporciona anonimato total
Compartir datos móviles La conexión pública utilizada Puede consumir datos y ser más lenta

Para una necesidad de privacidad puntual, prefiero una VPN reconocida y con una política clara de registros. Para arreglar un conflicto entre dos ordenadores de casa, una VPN es la herramienta equivocada: ahí hay que revisar la IP privada y el DHCP.

Errores frecuentes y cómo recuperar la conexión

El fallo más común es elegir una dirección que ya utiliza otro dispositivo. El síntoma suele ser una conexión intermitente, avisos de conflicto o servicios que funcionan solo a ratos. Cambiar la IP por otra libre o volver a DHCP suele resolverlo.

  • Sin Internet después del cambio: revisa la puerta de enlace y vuelve temporalmente a DHCP.
  • El Wi-Fi aparece conectado, pero no carga nada: comprueba el DNS y prueba a renovar la concesión.
  • No puedes acceder a la impresora o al NAS: verifica que ordenador y dispositivo estén en la misma subred.
  • La dirección vuelve a cambiar: estás usando DHCP; configura una reserva en el router si necesitas estabilidad.
  • La VPN no cambia lo que esperabas: algunas aplicaciones ignoran el túnel o utilizan IPv6.

Para comprobar la configuración en Windows puedes ejecutar ipconfig. En macOS y Linux, ifconfig o ip address muestran las interfaces y sus direcciones. Lo importante es revisar la interfaz que realmente está en uso, porque un ordenador puede tener Wi-Fi, Ethernet y una VPN activas al mismo tiempo.

Si la configuración manual ha dejado el equipo sin conexión, la recuperación más segura consiste en volver a Automático (DHCP), guardar, desconectar la red y conectarla de nuevo. No hace falta reinstalar controladores ni borrar toda la configuración por un cambio de IP mal hecho.

La comprobación que evita dejarte sin conexión

Antes de guardar una IP fija, anota la configuración original y confirma tres datos en el router: el rango de direcciones, la puerta de enlace y el intervalo DHCP. Con esa pequeña preparación evitas la mayoría de los conflictos y mantienes una salida sencilla si algo falla.

En resumen, para cambiar la IP del ordenador dentro de casa suele bastar con renovar DHCP o definir una dirección privada compatible. Si lo que buscas es cambiar la dirección visible en Internet, necesitas actuar sobre el router, el operador, una VPN o una conexión móvil, teniendo claro que IP diferente no significa anonimato completo.

Preguntas frecuentes

La IP privada identifica el equipo dentro de la red doméstica y suele tener formatos como 192.168.1.25. La IP pública es la dirección que ven las páginas y servicios de Internet, y normalmente la gestiona el operador mediante el router.

Entra en Configuración, Red e Internet, selecciona Wi-Fi o Ethernet y establece la Asignación de IP en Automático (DHCP). También puedes abrir el símbolo del sistema y ejecutar ipconfig /release seguido de ipconfig /renew, aunque el router podría asignarte la misma dirección.

Debes conocer el rango de direcciones del router, la máscara de subred, la puerta de enlace y el intervalo DHCP. Como ejemplo, una red puede usar 192.168.1.50, la máscara 255.255.255.0 y la puerta de enlace 192.168.1.1, siempre que esa IP no la utilice otro dispositivo.

Puedes reiniciar el router, usar una VPN o compartir la conexión del móvil. El router puede recibir la misma dirección, mientras que una VPN muestra a Internet la IP de su servidor; aun así, no elimina las cookies, las sesiones iniciadas ni las huellas del navegador.

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Víctor Arias

Víctor Arias

Soy Víctor Arias y tengo 10 años de experiencia en el campo de la ciberseguridad, la privacidad y el hacking ético. Desde que descubrí lo crucial que es proteger nuestra información en un mundo cada vez más digitalizado, me he dedicado a profundizar en estos temas. Me apasiona desglosar conceptos complejos y ayudar a las personas a entender cómo pueden salvaguardar su privacidad en línea. En mis escritos, me enfoco en ofrecer información útil, precisa y actualizada, siempre verificando las fuentes y comparando diferentes perspectivas. Me gusta simplificar temas difíciles para que sean accesibles a todos, y seguir las tendencias del sector para mantenerme al día. Mi compromiso es brindar contenido que no solo informe, sino que también empodere a los lectores en su camino hacia una mayor seguridad digital.

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